Trabas, prejuicios, rigideces e inhibiciones nos privan de nuestra espontaneidad, de nuestra respuesta hábil, de nuestra capacidad de fluir y de ser tal cual somos . De comprender y atender nuestras necesidades... y dejar ser a los demás...! para que la vamos a hacer sencilla si la podemos complicar!.
Así sufrimos, nos apagamos, envejecemos...
Un poco de obviedad, un poco de simpleza, un poco de practicidad pueden orientarnos.
¿Que tal si cuando no quieres, dices que no; cuando te hace daño lo dejas ; cuando necesitas pedir, lo pides; cuando quieres dar , se lo das y cuando quieres llorar o gritar, lo dejas salir?
¿Que tal si cuando quieres comunicarte, te abres? Y cuando estas contento te ríes!.
¿Que tal si cuando ves al otro , lo aceptas como es, sin roturarlo? ¿Que tal si te quedas en el aquí y ahora, lo único real, en donde hay tanto que no requiere ni de pasado, ni de futuro?
¿Que tal si te atreves a ser tu mismo, a ser verdadero?

1 comentario:
Comparto contigo lo que dices. Me parece que la vida sería una experiencia más rica si dejáramos de lado algunas convenciones que no tienen sentido!La vida es tiempo y es menester aprovecharlo al máximo!
Publicar un comentario